Está coronado por un mástil con una sencilla
cruz. Debajo hay una
espadaña en la que se abre una
hornacina horadada por una
bóveda de medio cañón que acoge la figura del Apóstol Santiago vestido de peregrino. Debajo de Santiago hay una estrella y la urna en la que fue encontrado el cuerpo del Apóstol, flanqueado por las
esculturas de sus discípulos Atanasio y Teodoro.