Sobre el año 1960, siendo aproximadamente 6, 30 de la tarde, nos dirigimos a las clases particulares que nos imparte don José y en el trayecto al pasar a la altura de la
tienda de Paca la rata, sentimos el extremecedor lamento de un
cerdo que en hora inhabitual se supone que están matando, no es que nos sorprendiera el suceso, por otra parte normal, rara era la
casa en la que no había un cerdo y su
matanza doméstica estaba interiorizada y así tocaba dado el mes en que nos encontrábamos.
Pero no
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