Se acercan los carnavales, y me retrotraigo a la infancia cuando los escaparates de la Obispa y de la ferretería La Llave exponían las caretas de cartón que anunciaban los acontecimientos, una de las más solicitadas y de difícil adquisición para mi precario poder adquisitivo era la de un jefe indio de abundante plumaje y rellamante colorido brillante que como reclamo estimulaba los sentidos de los más pequeños.
Cuando tocaba a disfrazarse recurríamos a un baúl que contenía vieja ropa en desuso ... (ver texto completo)
Cuando tocaba a disfrazarse recurríamos a un baúl que contenía vieja ropa en desuso ... (ver texto completo)