El 7 de junio de 1968, el guardia civil José Antonio Pardines Arcay, motorista del Destacamento de Tráfico de
San Sebastián (
Guipúzcoa), fue asesinado por un miembro de ETA en la
carretera local de Aduna a Villabona, en Guipúzcoa. Fue el primer asesinato cometido por la organización terrorista.
Los hechos ocurrieron cuando Pardines regulaba la circulación en una zona de obras de la carretera N-I, entre
Madrid e Irún, a la entrada de Villabona. Su compañero de servicio, el guardia civil Félix de Diego, se encontraba a unos dos kilómetros de distancia, al final de la zona de obras.
Sirva este recordatorio para rendir
homenaje a todas las víctimas de la
banda terrorista ETA, y especialmente a los guardias civiles que perdieron la vida en acto de servicio.