ARES (La Coruña)

ARES: La política es el mal necesario para que la ...

La política es el mal necesario para que la
. sociedad exista cómo tal, por tal motivo participar  es imprescindible  y en la medida de lo posible estando bien informado para poder elegir aquello que vaya más con los legítimos intereses que cada cual estime
¿Cómo?  recurriendo a la información de   las diferentes fuentes anticipándose que nadie tiene la razón absoluta y de este modo poder discriminar, pues quien insistentemente acude siempre a la misma fuente sin darse cuenta está siendo adoctrinado, o si voluntariamente, no siendo así es de sano juicio acudir a los diferentes medios de comunicación e indagar el porque hay gentes que piensan de forma diferente abriendo la posibilidad de que en muchos casos pueden tener razón o simplemente, su razón y el cuando y porque puede estar siendo manipulado
Por mi parte lo tengo claro, en mi rechazo absoluto a la colectivización del pensamiento que es lo mismo que aborregamiento conducido por una doctrina, y al clasismo pernicioso que  en permanente y nada disimulada impertinencia comparece por que no asume un mundo cambiante..
Las leyes son susceptibles de cambiar cuando la ley de rango superior está abierta a ello disponiendo de los medios necesarios y sobre ello debatir.
Lo intolerable es que unilateralmente individuos grupos políticos determinados nacionalidades o región se salten la norma atribuyéndose derechos que se lo niegan a los demás y abiertamente denigren por actitud y declaraciones con argumentos de claro corte fascisto racista que encajarían perfectamente en aquella sociedad de la primera mitad del siglo veinte y que pese a quien pese estaba arraigada en una Francia que después de la segunda guerra mundial se vistió de otra cosa en claro alarde de oportunidad y oportunismo.
Cabe recordar la traición que el gobierno vasco en la república que se entregó a las manos de los nazis basándose en sus postulados de corte racista ofreciéndose a aquellos   supremacistas
Para cada historia diferentes interpretaciones y que se dejen de " "historias " y de caralladas
Y que el humanismo que aboga por la dignidad nos guíe sin argumentos intoxicadores.
Como diría un viejo sabio analfabeto, no sólo lo que mis ojos vean ni lo que mis oídos escuchen sino también el porque