Una señora estaba cansada de ver una pareja de perros realengos que se larnpasaban a todas horas "en esos menesteres" al frente de su casa. Un día se hartó y decidió llamar a la policía, pero el oficial le dijo que ellos nada podían hacer. Luego ella recordó que uno de sus vecinos era doctor en veterinaria y lo llamó por teléfono:
- Mire, ¿ya ha visto la pareja de perros realengos que se la pasan... bueno, usted sabe... aquí al frente de mi casa? ¿Qué me recomienda para que se vayan a otro lado ... (ver texto completo)
- Mire, ¿ya ha visto la pareja de perros realengos que se la pasan... bueno, usted sabe... aquí al frente de mi casa? ¿Qué me recomienda para que se vayan a otro lado ... (ver texto completo)