Un tipo está parado a la orilla de la
carretera en medio de una oscura
noche pidiendo autostop, a la vez que estaba cayendo una tremenda
tormenta.
Páso un tiempo pero nadie se paraba.
La tormenta era tan fuerte que apenas si se alcanzaba a ver a unos tres metros de distancia.
De repente vío como un
coche que se acercaba lentamente y que al final se detiene.
El señor si dudarlo se sube al coche y cierra la
puerta, mira y se da cuenta que nadie va conduciendo el coche.
El coche arranca suavemente,
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