VILLAMESIAS: Sé, que quien ereres, evidentemente. Tus palabras son...

Sé, que quien ereres, evidentemente. Tus palabras son siempre las mismas, y te animas hablar sin saber las razones. No te interesa mi sufrimiento, sino sentirte bien contigo misma, porque en el fondo de tu incosciente sabes lo que habéis hecho.