Otro recuerdo mucho más claro, incluso siendo más pequeña es de cuando nos pasabamos grandes temporadas en el
monte, mi padre era carbonero y vivíamos en un chozo, parece algo tercermundista, pero yo era muy
feliz y lo pasaba muy bien. Cada 15 dias o así mi madre venia al
pueblo a buscar
comida en una burra, volvia con las alforjas cargadas, los primeros dias comiamos
pan blandito, pero el último pan estaba que no se podia
comer, teniamos que mojarlo. De entonces me acuerdo de muchas cosas el olor
... (ver texto completo)