¿Qué fragor de ronco trueno,
qué crujir de pétreas capas,
qué concierto de turbiones,
qué rugidos o amenazas
bajan raudos, tumultuosos,
del riñón de la
montaña?
Es el canto de epopeya,
es la grave y ronca marcha,
es el lúgubre estampido
... (ver texto completo)