Las Corralas, TORREQUEMADA

Las corralás de la dehesa boyal de Torrequemada, “El Prao” como se conoce este lugar en la localidad, son un conjunto
de construcciones de piedra de 230 corralás de zahúrdas y cercados de piedra que tenían la función de acoger al ganado
porcino que se utilizaban para guardar cerdos en la temporada que éstos pasaban en la dehesa,
entre cuatro y seis meses al año.
Las corralás son un conjunto de construcciones de piedra de 230 corralás de zahúrdas para acoger al ganado
porcino.
Tipos; corralá simples, dobles o comunales.

Las corralás simples constan de una cerca de piedra en cuyo interior se halla la zahúrda y uno o varios abrevaderos.
Estos abrevaderos pueden estar excavados directamente en la roca o bien aparecer como pilones exentos.
La zahúrda que integra este tipo de corralá suele ser de planta circular y como indica la cartelería antes mencionada,
está coronada con un tejado cónico abovedado construido con ramas de retamas y tierra apisonada.

Las corralás dobles, como su nombre indica, son dos corralás cuyas zahúrdas están unidas por un muro medianero.
En este caso, la planta deja de ser circular aproximándose más a planta rectangular u oval. Por lo demás, los elementos
constructivos son semejantes a los de los corrales sencillos, ya descritos.

Las corralás comunales, como las anteriores, propiedad del Ayuntamiento. En este caso eran cedidas a
los vecinos con menos medios. Son dos zahúrdas rectangulares enfrentadas con gran
número de habitáculos y bóveda de cañón, y un corral central. Lógicamente este tipo de construcciones, mucho más
complejas.

Otro elemento típico de estas construcciones son los saltaeros, piedras salientes donde los ganaderos apoyaban el pie
para poder acceder al interior de las cercas, puesto que las puertas habilitadas solían quedar demasiado bajas y estrechas
para el paso de los hombres. Respecto a estas, señalar que las piedras utilizadas para conformar los huecos son de mayor
tamaño que las utilizadas en el resto de la corralá.
(14 de Octubre de 2022)