(...)Hubo fiestas en la nave. Algún mando lo organizó todo, incluso organizó como debían ser y en que zona de la nave. Eso provocó algún que otro intercambio de opiniones con los habitantes de las zonas portuarias. Por la misma fecha hubo lugareños que acudían a otra fiesta montada cerca de donde se encontraba la nave. Fue curioso ver como a esta fiesta organizada por los lugareños, sólo acudió el capitán de la nave y a última hora el resto de los mandos. De la tripulación habitual que les rodea no acudió nadie, mal hecho, esa fiesta era para todos, pero se sintieron heridos, no les gustó que los lugareños organizaran fiestas donde ellos no podían “disponer”. Los hechos hablan por si solos. Estos mandos que acudieron se encontraron solos en esta fiesta, y eso les dolió, sobre todo al Capitán.).