TORREJON EL RUBIO: (...)A uno de los mandos se le escapó cierta información...

(...)A uno de los mandos se le escapó cierta información acerca del rumbo que se iba a tomar, más que rumbo de los giros que iba a dar la nave en esta última parte de la travesía. Los mandos estaban tratando de realizar mejoras en la nave y en algunas islas. Les corrían prisa todas estas mejoras. Después de tanto tiempo en alta mar, ahora se acordaban de la tripulación y de los lugareños. Se sabía que el Capitán estaba en contacto con otros altos mandos de otras naves, para intentar agilizar estas mejoras, pero ¿¿llegarían a tiempo??.
Mientras todo esto sucedía, algunos mandos seguían cargando contra habitantes de las islas, daban “palos de ciego”, buscaban “chivos expiatorios, cabezas de turco” sobre los que cargar sus agobios y a quienes acusar de todo. En ciertos ambientes esto resultaba gracioso, pues ya no podían engañar a nadie, simplemente demostraban la frustración que tenían por su incompetencia y la falta de ideas. En sus célebres lugares de reunión los mandos despotricaban abiertamente de aquellos a quienes identificaban como “causantes “ de sus males, pero sabían que esas personas eran cada día más, y eso hería su orgullo, su vanidad, sus ansias de tiranía, en definitiva sus enormes carencias humanas.(...).