¡Pobre fuente! Tampoco es esta hoy la definitiva. Aquí estaba la Cruz de los Caídos, con un jardincito al que venían, cada 20 de noviembre, por decreto y formados, todos los niños de las escuelas para que otros niños, vestidos de falangistas, colocaran las coronas de laurel mientras todos cantaban lo que vds. Se están imaginando. Algo más a al izquierda había una fuente circular, de crucera, en la que abrevaba el ganado que venía del campo o se abastecía de agua la población de los alrededores. También ... (ver texto completo)