Fueron diez largos años en los que el trabajo en la fundición en
Alemania se hicieron eternos. Rosa montó una
tienda de ultramarinos donde se vendian desde puas a caramelos "sacci". Los ahorros se fueron acumulando hasta que tuvimos lo suficiente para
comprar un piso en
Madrid. Empece a trabajar en la Seat y termine en la EMT. Fuimos muchos los que tuvimos que emigrar dos veces. Veniamos a pasar el agosto al
pueblo. Que ambiente habia ! Los charcos, las
comidas en el
campo. Primero fue el Seat 600,
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