Las que no teniamos posibilidad de estudiar, porque las becas eran para los "cerebritos", nos veniamos a
Madrid o
Barcelona con algún familiar a buscarnos la vida bien en
casas particulares, bien en talleres o
fábricas para ayudar a la
familia que quedaba en el
pueblo. Era así como se desmembraban las
familias, qué pena, solo nos veíamos en
verano o con suerte en
Navidad.Esperando las cartas cada semana o las conferencias telefónicas pedidas con antelación donde tía Natalia que tenia la Centralita,
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