Que gracia me hace abrir cada día esta página y encontrarme con los valientes de este pueblo, aquellos que critican hasta la saciedad al ayuntamiento y aquellos que lo defienden a capa y espada pero ninguno da la cara... Esto pasa en este pueblo, somos todos así, por delante intimos y al darnos la vuelta nos tiramos al cuello... Y a todo esto estamos en puertas de celebrar lo que para muchos de dentro y fuera de este pueblo es la Navidad más bonita del mundo, pero, en lugar de hablar de ello hacemos lo que mejor se nos da, tirar la piedra y esconder la mano. Así nunca haremos grande a Galisteo...