¡Cuántos recuerdos y cuánta alegría! El día de Reyes, mejor dicho, la noche de Reyes, era para nosotros lo máximo del año. ¡Cuáta razón tienes, amigo! Pero ahora, qué ha ocurrido? Muy simple. La poca imaginación de las generaciones pasadas, ya que hoy día los niños tienen de todo. No sabemos qué pedir a los reyes y acabamos por pedir dinero. Y claro, como los reyes no disponían de tanto efectivo.... pues su yerno, el Urdazarín, se lo proporcionaba de buena gana. Al fin y al cabo era para buenas obras ... (ver texto completo)
Que no! El que tiene es, entre otras cosas, porque no da. Y menos aún quien conjuga el verbo Urdir.