Inexorablemente el verano del 75 avanzaba. Los obreros de "Abengoa" nos afeaban el pueblo con el nuevo tendido electrico. El paso de corriente de 125 a 250 estaba sembrando nuestras fachadas de un cableado antiestetico reñido con un entorno rural ( aún le seguimos padeciendo). Nuestras carreteras estaban siendo asfaltadas. El progreso nos visitaba. Nosotros atentos al turismo que llegaba a veranear. Como los coches particulares eran pocos, nuestra misión era facil; estar en el momento adecuado cuando ... (ver texto completo)