Garganta es el
pueblo de mis padres, y me encanta visitarlo. Merece la pena acercarse y ver su
iglesia, con su pequeño
museo; tambien podeis visitar el museo de La Inquisición.
El entorno que rodea a esta villa es magnífico, con las gargantas de
aguas limpias y
heladas,
castaños y
cerezos pueblan sus
montañas.
¡Acercaros y no os arrepentireis!