Llego el dia que habia que partir. Habian sido dos semanas muy intensas. El recuerdo que se llevaba Africa era grato. Era un pueblo singular donde, como pudo comprobar, no habia punto medio en casi en ninguna faceta. Pero hubo dos acontecimientos en este Abril de 2008 que a la larga cambiaran este pequeño pueblo. La primera fue el descubrimiento por parte de un caminante, en el "gogorro" de una fumarola de vapor a unos 50 metros de la cima, donde termina un olivar y comienza la roca. Asustado y pensando ... (ver texto completo)