Creo que no es necesario entrar en "debate" sobre el tema de si dices o no las cosas de corazón a
San Sebastián, o si rezas más o menos.
Lo único que he dicho es que hay que reflexionar sobre lo que se dice y sobre lo que se hace.
Yo ahora mismo si tuviese maldad firmaria con el nombre de una persona que me caiga mal, y tu directamente irias a hablar con esa persona para preguntarle si tiene algun problema contigo, pero no lo voy a hacer, porque no me gustaria que nadie firmase con mi nombre, aunque
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