Hace ya años pasamos mi primo Rosendo y yo una
tormenta en el Jortigón y nos refugiamos debajo de una albarda. Era
verano y estabamos segando con mi tío José, el padre de Rosendo. La tormenta venia de la parte de Trujillo, las llamadas
tormentas trujillanas que traían mucho aparato electrico y poca
agua. Eran peligrosas. Aquel día por mor de la casualidad descargó un diluvio, estuvo lloviendo toda la tarde desde las 3 hasta que nos fuimos porque no se podia segar. Nosotros tapados con la albarda
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