Y pasó Nochebuena y también Navidad, un año más con el mismo ceremonial de siempre, bueno de ahora, hoy ya no se canta, solo se come y compra, el recuerdo de mi niñez es muy distinto, veo nuestro pueblo medio a oscuras donde un montón de chiquillos corretean con sus panderetas y zambombas, construir este último elemento musical era todo un ceremonial, como la matanza ya estaba hecha, se reservaba la piel o tela de la manteca del cerdo o la vejiga –hay que ver como se aprovecha todo de este digno ... (ver texto completo)
Es verdad, UNOMAS, se está perdiendo eso de cantar. Antes casi todo el mundo cantaba, recuerdo los letreros de los bares: "En este establecimiento se prohíbe cantar, aunque se cante bien". Manda cojones el letrero. Por entonces, incluso andando por la calle la gente canturreba para sí mismo; y, efectivamente, la gente -previendo breve la Navidad- se armaba días antes de mucho humor y, casa por casa, entonaba villacincos populares y fandangos con moraleja al abrigo del brasero y del vino recién pinchado. ... (ver texto completo)