Después de que huyeran los asesinos sin aparentemente ser vistos por nadie, cuando una unidad móvil llegó al lugar de los hechos para socorrerlo, hallaron el cuerpo sin vida del policía municipal tras un montón de ladrillos que había en la calle, malamente acopiados en forma de pirámide y donde había tratado de ocultarse después de intentar abrir la puerta sin éxito y donde permanecía ya completamente sin un hilo de vida. Tumbado boca abajo, con uno de sus brazos formando un ángulo de 90º aproximadamente ... (ver texto completo)