Pues si, ¡llegó el invierno! y la gente desaparece de las calles, y el ruido infantil cesa y todo lleva a pensar que el pueblo está muerto,....... ¿muerto?, ¿muerto?,... quizás a los ojos de la juventud y adolescencia sea así, pero con el paso de los años esa muerte se nos antoja vida eterna.
¡Bendita sea la muerte!, que te permite pasear en silencio con la calma que dá el atardecer de Enero, cuando el aire se impregna del olor del humo de leña de encina quemándose en las chimeneas, cuando la alfombra ... (ver texto completo)
¡Bendita sea la muerte!, que te permite pasear en silencio con la calma que dá el atardecer de Enero, cuando el aire se impregna del olor del humo de leña de encina quemándose en las chimeneas, cuando la alfombra ... (ver texto completo)