La vaca, cuanto más se ordeña, más larga tiene la teta.
La vela se prende por una sola punta.
La uva tiene dos sabores divinos: como uva y como vino.
La vejez mal deseado es.
La uva no es uva, hasta que está madura.
La vejez es la única condena de la vida que afecta a buenos y malos por igual.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
La unión hace fuerza.
La vasija vacía es la que hace más ruido.
La única riqueza no es la posesión sino el uso.
Lavarse las manos, como Pilatos.
La última cuenta la paga el diablo.
La variedad place a la voluntad.
La tripa se ancha o se angosta, según como lo críen a uno.
La varaicia es mar sin fondo y sin orillas.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
La traición place, más no el traidor que la hace.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
La tradición y los platos se hicieron para romperse.
La vaca puede ser negra, pero la leche sale blanca.
La tos seca es de la muerte trompeta.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
La vaca no se acuerda de cuando era ternera.
La tierra que me sé, por madre la he.
La vaca grande, y el caballo que ande.
La vaca, cuanto más se ordeña, más larga tiene la teta.