Por San Mateo, la vendimia arreo.
Por Santa Catalina coge tu oliva, la vieja que lo sabía cogida la tenía.
Por San Martín, siembra el ruin, y la vieja que lo decía ya sembrado lo tenía.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
Por San Martín siembra el ruin.
Por Santa Ana no hay borrica mala y por Santiago no hay mal caballo.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
Por San Simón y San Judas cogidas las uvas, lo mismo las verdes que las maduras.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
Por San Simón y Judas, saben más ricas las uvas.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
Por San Pedro, saca el ajo y planta el puerro.
Por San Lucas, a Alcalá putas.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
Por San Miguel trisca la nuez, y la manzana después.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Por San Juan quemó la vieja el telar.
Por San Miguel se cata la miel.
Por San Juan, los días comienzan a acortar.
Por San Matías se igualan las noches y los días.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
Por San Isidro labrador, se va el frío y viene el sol.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Por San Fermín, el calor no tiene fin.
Por San Mateo, la vendimia arreo.