Una golondrina no hace verano.
Un millon de moscas no pueden equivocarse, coma mierda.
Una esquela de defunción es de mentiras un montón.
Un alma sola, ni canta ni llora.
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Un aire sutil, mata a un hombre y no apaga un candil.
Una deuda, veinte engendra.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Una hora de hoy es mejor que dos de mañana.
Una de cal y otra de arena, hacen la plática amena.
Una hora de contento, vale por ciento.
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Una cuchilla desafilada hará a veces lo que no puede hacer un hacha afilada.
Una gran ciudad es un gran desierto.
Una cosa sólo puede ser buena de una manera; mala, de quinientas.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
Una cosa rara sucedió en la muerte de mi tía: que un rato antes de morir aún vivía.
Una golondrina no hace verano.
Una cosa piensa el borracho y otra el tabernero.
Una esquela de defunción es de mentiras un montón.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
Una cosa piensa el amo y otra la que piensa el caballo.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.