-Porque las sensaciones y la magia que te provoca ver una película en una sala son inimitables y difíciles de reproducir en tu casa a no ser que seas muy rico y poseas una sala propia bien acondicionada. Nunca, los proyectores, los ordenadores ni las televisiones por muy grandes y excelentes sus capacidades resolutivas, provocarán las mismas percepciones sensoriales y evocaciones que sentirás sentado en una butaca en la oscuridad de una sala, esa fantástica emoción cuando surgen los títulos de crédito ... (ver texto completo)