Alicia, sé que le diste tu
correo a mi hija, pero, ante la posibilidad de que lo haya podido olvidar, te recuerdo que el mío es: valonero@hotmail.com.
Ya no tienes excusa. Ahora no tienes más remedio que contactar conmmigo.
En efecto, me encontraba con ansia de
pueblo. Todos los días he recorrido las
calles, he girado en torno a la
iglesia, he subido al fuerte, he ido a la
fuente y al pilar, y, sobre todo, he disfrutado de mi
familia. ¡Que esto sí que es importante!
¡Ah! Después de casi 50 años
... (ver texto completo)