"Andá a reclamarle a Cadorna" (o a Montoto o a Magoya; la frase tiene influjo de la inmigración italiana, Cadorna era el apellido de uno de los principales generales italianos en la Primera Guerra Mundial famoso por su autoritarismo y sus fallas, cuando alguien decía un aserto se añadía sarcástica y jocosamente "firmado: ¡Cadorna!", también se dice "esto es una Cadorna" cuando algo es malo).
" ¡Araca-la-cana!" (Cuidado, viene la policía; exclamación de advertencia en una situación en especial si existe desprevención).