" ¡Qué cara está la cebolla!" (deformación de "qué cara de alguien que ha olido cebolla"), se dice ante alguien con expresión de desagrado o una persona excesivamente adusta o severa.
"Querer es poder" (En sí esta frase es equívoca, aunque se hace cierta cuando sirve para evitar la negligencia, la abulia, la inoperancia o la decidia)