SAN PEDRO DE MERIDA: ARBOL LOGICO (o de Porfirio): Esquema lógico que parte...

ABSTRACCION: Operación de la mente por la que se capta un aspecto de cualquier objeto sensible o inteligible aislándolo de otros que forman parte del mismo o se hallan con él en alguna relación.

ACCIDENTE: Lo que no es en sí, sino en otro. Es decir, que para existir necesita un sujeto de inhesión (un color, un tamaño, una virtud, que existen, pero en algo o alguien que es azul, que mide tanto, que es prudente, etcétera).

ACCION: Cualquier operación, considerada desde el sujeto de que parte o se inicia.

ACTITUD: Talante.

ACTO: Acción cumplida. La existencia en cuanto perfección o realización de la potencia.

ADECUACION: Conformidad de una noción con su objeto o de los términos en una relación. Así, la verdad se define como "la adecuación del pensamiento con la cosa".

ADVENIR: Suceder o acaecer.

Advenimiento: llegada o irrupción de un hecho o realidad.

AFECTO: Tendencia o movimiento apetitivo en su aspecto positivo, teñida de un tono sentimental que no alcanza el grado absorbente de la pasión. Tales, la inclinación, la solicitud, el cariño, la ternura, etcétera.

AFIRMACION: Designa tanto el acto de enunciar o afirmar como lo afirmado o establecido como real.

AFORISMO: Proposición breve y sentenciosa, de uso común, que expresa una verdad o una regla práctica.

ANTITESIS: En el sentido que le otorgaba Aristóteles: contraposición. Para Hegel: el segundo momento del proceso dialéctico (tesis, antítesis, síntesis).

ARBOL LOGICO (o de Porfirio): Esquema lógico que parte de alguna de las CATEGORIAS o géneros supremos (vid.) y desciende por sucesivas divisiones dicotómicas hasta las especies inferiores o hasta el individuo.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
ATRIBUTO (lat. attributum): Propiedad (o "propio") que acompaña siempre a una esencia y por la que se manifiesta (sin formar parte de la misma). Aristóteles lo consideraba como uno de los cinco PREDICABLES (vid.) o formas de predicación (especie, género, diferencia, propio y accidente). Lo definía como el universal predicable de una pluralidad a la que atribuye algo no esencial pero que le acompaña siempre (como la facultad de hablar o la de reír en el hombre).