SAN PEDRO DE MERIDA: ARBITRIO o Albedrío (lat. arbitrium): En un sentido...

ABSTRACCION: Operación de la mente por la que se capta un aspecto de cualquier objeto sensible o inteligible aislándolo de otros que forman parte del mismo o se hallan con él en alguna relación.

ACCIDENTE: Lo que no es en sí, sino en otro. Es decir, que para existir necesita un sujeto de inhesión (un color, un tamaño, una virtud, que existen, pero en algo o alguien que es azul, que mide tanto, que es prudente, etcétera).

ACCION: Cualquier operación, considerada desde el sujeto de que parte o se inicia.

ACTITUD: Talante.

ACTO: Acción cumplida. La existencia en cuanto perfección o realización de la potencia.

ADECUACION: Conformidad de una noción con su objeto o de los términos en una relación. Así, la verdad se define como "la adecuación del pensamiento con la cosa".

ADVENIR: Suceder o acaecer.

Advenimiento: llegada o irrupción de un hecho o realidad.

AFECTO: Tendencia o movimiento apetitivo en su aspecto positivo, teñida de un tono sentimental que no alcanza el grado absorbente de la pasión. Tales, la inclinación, la solicitud, el cariño, la ternura, etcétera.

AFIRMACION: Designa tanto el acto de enunciar o afirmar como lo afirmado o establecido como real.

ANTINOMIA: Razonamiento insoluble o retorsible que se basa generalmente en la admisión de unos supuestos contradictorios.

ARBITRIO o Albedrío (lat. arbitrium): En un sentido amplio, dícese del principio de acción de los animales y del hombre, determinado por antecedentes cognoscitivos a diferencia de las plantas y seres inertes. Coincide con este sentido el calificativo ELICITO. En sentido restringido (y usual) dícese del libre arbitrio o libre albedrío, condición del acto voluntario humano, que se supone libre de coacción interna y externa, árbitro o dueño de su propia decisión.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
ATOMISMO: En la antig� edad: Teoría cosmológica que suponía al mundo compuesto de unidades indivisibles y homogéneas de carácter material (átomos). Modernamente existe un "atomismo gnoseológico" (o cognoscitivo) -Russell, Wittgenstein- que supone al conocimiento formado en último análisis por átomos o unidades psicológicas al modo de los "fenómenos de conciencia" de Hume.