SAN PEDRO DE MERIDA: Yerba mala nunca muere y si muere no hace falta.

Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.

Volviendo bienes por agravios, negocian los hombres sabios.

Ya en el veranillo, la madurez del membrillo.

Ya muerta la burra, vino la albarda.

Ya que lo tenía concertado, estorbómelo el verdugado.

Yerba mala nunca muere y si muere no hace falta.