SAN PEDRO DE MERIDA: Una palabra deja caer una casa.

Una cosa piensa el borracho y otra el tabernero.

Una esquela de defunción es de mentiras un montón.

Un alma sola, ni canta ni llora.

Una mentira, madre es de cien hijas.

Una palabra deja caer una casa.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Una sola mano no aplaude.