SAN PEDRO DE MERIDA: Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.

Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.

Tres a uno métenle la paja en el culo.

Tres pies para un banco y el banco cojo.

Triste la casa donde la gallina canta y el gallo calla.

Tu principal heredero, tú mismo debes serlo.

Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.

Una cosa es con violín, y otra cosa es con guitarra.

Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.

Una hora de alegría, compensa diez malos días.

Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.

Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.