SAN PEDRO DE MERIDA: Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.

Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.

Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.

Una lágrima puede decir más que un llanto.

Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Una palabra al oído se oye de lejos.