SAN PEDRO DE MERIDA: Trabajo ajeno pesa menos que el heno.

Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.

Todo mono sabe en que palo trepa.

Todos los santos tienen octava.

Tontos y locos, nunca fueron pocos.

Trabajo ajeno pesa menos que el heno.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Tras cada tres bocaditos, un traguito.