Si tu mujer te pide que te tires de un tejado, pidele a Dios que sea bajo.
Si tu mujer trabaja, no tienes con que espantarla.
Si vienen los patos, viene la nieve.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Sirva de algo mientras se muere.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
Sólo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Son mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Suegra, ni aún de azúcar es buena.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Tal para cual.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.