Si tu mujer te pide que te tires de un tejado, pidele a Dios que sea bajo.
Si tu vecino te alaba y felicita, en algo te necesita.
Si vives con tu suegra y tu mujer, pronto te echas a perder.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
Sólo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Son nones y no llegan a tres.
Suegra, ni de caramelo.
Suerte, y al toro.