SAN PEDRO DE MERIDA: Sol puesto, obrero suelto.

Si tu mujer te pide que te tires de un tejado, pidele a Dios que sea bajo.

Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.

Sin la bolsa llena, ni rubia ni morena.

Sin un duro, no ha futuro.

Sobre gustos y colores no han escrito los autores.

Sol puesto, obrero suelto.