SAN PEDRO DE MERIDA: Sin segundo, no hay primero.

Si tu mujer te pide que te tires de un tejado, pidele a Dios que sea bajo.

Si una nación tiene un héroe, estará salvada.

Sin dudar, no hay acertar.

Sin segundo, no hay primero.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Sobre brevas, ni agua ni peras.