SAN PEDRO DE MERIDA: Quien mucho duerme jornada pierde.

Buenos días San Pedro de Mérida

Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.

Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.

Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.

Primero la obligación y luego la devoción.

Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.

Puede uno entender como un ángel y seguirá siendo un demonio.

Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.

Qué bien canta el tordo si está gordo.

Que cada cual se rasque con sus uñas.

Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.

¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.

Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.

Que no me busquen porque me encuentran.

Que sabe de amores, el que nunca sé ha casado.

¿Qué tienen que hacer las bragas con la alcabala de las habas?.

Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.

Quien a heredar aspira, larga soga estira.

Quien ama a Beltrán ama a su can.

Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.

Quien baila, de boda en boda se anda.

Quien bien lo sabe, pronto lo reza.

Quien buen norte tiene, seguro va y seguro viene.

Quien canta, su mal eta.

Quien come aprisa, come mal.

Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.

Quien con toros anda, a torear aprende.

Quien da primero, da dos veces.

Quien del alacrán está picado, la sombra le espanta.

Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Quien de veras quiere dar, no ofrece.

Quien dineros tiene hace lo que quiere.

Quien en Agosto ara, su riqueza prepara.

Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.

Quien gasta todo lo que gana, nunca engorda la marrana.

Quien habla lo que no debe, oye lo que no quiere.

Quien hace lo que puede no está obligado a más.

Quien hierra la campana, se expone a oír el sonido.

Quien la inmortalidad logró, hace tiempos que se murió.

¿Quién le pone el cascabel al gato?.

Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.

Quien menos procura, alcanza más bien.

Quien mucho duerme jornada pierde.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.