SAN PEDRO DE MERIDA: Quien bien ata, bien desata.

Quien adelante no mira, atrás se queda.

Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.

Quien a mi casa no viene, de la suya me despide.

Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.

Quien bien ata, bien desata.