Para mañana no ayunar, hoy no hartar.
Para otro perro ese hueso, tan descarnado y tan tieso.
Para saber hablar, es preciso saber escuchar.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
Para todo perdido, algo agarrao.
Para ver la buena gente sólo un ojo es suficiente.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Parientes y trastos viejos, pocos y lejos.
Parientes y trastos viejos, pocos y lejos.
Pascua pasada, el martes a casa.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.