SAN PEDRO DE MERIDA: Pascua pasada, el martes a casa.

Para mañana no ayunar, hoy no hartar.

Para otro perro ese hueso, tan descarnado y tan tieso.

Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.

Para saber hablar, es preciso saber escuchar.

Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.

Para todo perdido, algo agarrao.

Para ver la buena gente sólo un ojo es suficiente.

Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Parientes y trastos viejos, pocos y lejos.

Pascua pasada, el martes a casa.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.