Para el amor y la muerte, no hay cosa ni casa ni fuerte.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Para llegar a saber, aceite del velón has de oler.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Para poner el rejo flojo, hay que meterlo en remojo.
¿Para qué quiere el ciego la casa enjalbegada, si no ve nada?.