SAN PEDRO DE MERIDA: Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.

Para mañana no ayunar, hoy no hartar.

Para otro perro ese hueso, tan descarnado y tan tieso.

Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Para saber hablar, es preciso saber escuchar.